Sesión 5. Actividad 2. Análisis y abstracción de la información
Tema:
“Importancia de la
práctica de la Actividad Física en el Adulto mayor”.
Pregunta
¿Cómo influye en la salud del adulto mayor
la práctica de la actividad física para mejorar su calidad de vida?
I.
Antecedentes
del tema
A
partir de 1948, después de la segunda Guerra Mundial aparecen diversos enfoques
y definiciones de la salud, es por ello que la Organización Mundial de la Salud
(OMS) la define en su carta fundacional, como un estado de completo bienestar
físico, mental, social, que consiste solamente en la ausencia de enfermedad; la
posesión del mejor estado de salud y que es parte de los derechos fundamentales
del ser humano cualquiera que sea su raza, religión, ideología política y
condición económica y social.
La
salud se sitúa como un elemento más de la calidad de vida, como señala Sánchez
Buñuelos (Bañuelos, 1996) y se relaciona con
el bienestar, como describe Devis (Devis, 2000)
Desde
una dimensión exclusivamente biológica y funcional obtiene como resultado la
condición física, la actividad física debe suponer algo más que un gasto
energético que nos ayude a tratar/prevenir el riesgo de padecer una enfermedad,
la actividad física está relacionada con el movimiento del cuerpo, pero nos
dice Devis (Devis, 2000)
debe aglutinar la dimensión biológica, personal y sociocultural y que serían
los elementos que definen a la actividad física, la cual la define Devis (Devis, 2000) como “cualquier movimiento corporal intencional,
realizado con los músculos esqueléticos, que resulta en un gasto de energía y
en una experiencia personal, lo que nos permite interactuar con los seres y el
ambiente que nos rodea” Este autor, así como Gauvin et al. (Gauvin, 1994) y Shephard (Shephard, 2001) incluyen dentro del
concepto de actividad física las prácticas cotidianas como andar; también las
actividades laborales y domésticas, así como otras más organizadas y
repetitivas, como el ejercicio físico y las actividades de carácter competitivo
como los deportes. Basándonos entonces en el presente estudio en un concepto
más relacionado con la promoción de estilos de vida activos y por ende una
mejor calidad de vida en sus resultados.
Para
los adultos mayores, la actividad física consiste en actividades recreativas o
de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos caminando o en bicicleta),
actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña actividad
laboral), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el
contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.[1]
II.
Bases
teóricas
Datos y cifras
- La inactividad
física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel
mundial.
- La inactividad
física es uno de los principales factores de riesgo de padecer
enfermedades no transmisibles (ENT), como las enfermedades
cardiovasculares, el cáncer y la diabetes.
- La actividad física
tiene importantes beneficios para la salud y contribuye a prevenir las
ENT.
- A nivel mundial, uno
de cada cuatro adultos no tiene un nivel suficiente de actividad física.
- Más del 80% de la
población adolescente del mundo no tiene un nivel suficiente de actividad
física.
- El 56% de los
Estados Miembros de la OMS ha puesto en marcha políticas para reducir la
inactividad física.
- Los Estados Miembros
de la OMS han acordado reducir la inactividad física en un 10% para 2025.
¿Qué es
la actividad física?
La OMS define la actividad física como cualquier
movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el
consiguiente consumo de energía. Ello incluye las actividades realizadas al
trabajar, jugar y viajar, las tareas domésticas y las actividades recreativas.
La expresión «actividad física» no se debería
confundir con «ejercicio», que es una subcategoría de actividad física que se
planea, está estructurada, es repetitiva y tiene como objetivo mejorar o
mantener uno o más componentes del estado físico. La actividad física —tanto
moderada como intensa— es beneficiosa para la salud.
Además del ejercicio, cualquier otra actividad
física realizada en el tiempo de ocio, para desplazarse de un lugar a otro o
como parte del trabajo, también es beneficiosa para la salud. La actividad
física —tanto moderada como intensa— es beneficiosa para la salud.
¿Cuánta
actividad física se recomienda?
Recomendaciones de la OMS:
Para
niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad:
- Practicar al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada
o intensa.
- Duraciones superiores a los 60 minutos de actividad física procuran
aún mayores beneficios para la salud.
- Ello debe incluir actividades que fortalezcan los músculos y
huesos, por lo menos tres veces a la semana.
Para
adultos de 18 a 64 años de edad:
- Practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física
moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física intensa, o
una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.
- Para obtener mayores beneficios para la salud los adultos deben
llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada, o su
equivalente.
- Conviene realizar las actividades de fortalecimiento muscular 2 o
más días a la semana y de tal manera que se ejerciten grandes conjuntos
musculares.
Para
adultos mayores de 65 o más años de edad:
- Practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física
moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física intensa, o
una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.
- Para obtener mayores beneficios para la salud estas personas deben
llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada, o su
equivalente.
- Las personas con problemas de movilidad deben practicar actividad
física para mejorar su equilibrio y prevenir caídas por lo menos 3 días a
la semana.
- Conviene realizar las actividades de fortalecimiento muscular 2 o
más días a la semana y de tal manera que se ejerciten grandes conjuntos
musculares.
La intensidad con que se practican distintas formas
de actividad física varía según las personas. Para que beneficie a la salud
cardiorrespiratoria, toda actividad debe realizarse en periodos de al menos 10
minutos de duración.
Beneficios
de la actividad física y riesgos de un nivel insuficiente de actividad física
La actividad física regular de intensidad moderada
—como caminar, montar en bicicleta o hacer deporte— tiene considerables
beneficios para la salud. En todas las edades, los beneficios de la actividad
física contrarrestan los posibles daños provocados, por ejemplo, por
accidentes. Realizar algún tipo de actividad física es mejor que no realizar
ninguna. Volviéndonos más activos a lo largo del día de formas relativamente
simples podemos alcanzar fácilmente los niveles recomendados de actividad
física.
La actividad física regular y en niveles adecuados:
- mejora el estado muscular y cardiorrespiratorio;
- mejora la salud ósea y funcional;
- reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente
cerebrovascular, diabetes, diferentes tipos de cáncer (como el cáncer de
mama y el de colon) y depresión;
- reduce el riesgo de caídas y de fracturas vertebrales o de cadera;
y
- es fundamental para el equilibrio energético y el control de peso.
La insuficiente actividad física, que es uno de los
factores de riesgo de mortalidad más importantes a escala mundial, va en
aumento en muchos países, lo que agrava la carga de enfermedades no
transmisibles y afecta al estado general de salud de la población en todo el
planeta. Las personas que no hacen suficiente ejercicio físico presentan un
riesgo de mortalidad entre un 20% y un 30% superior al de aquellas que son lo
suficientemente activas.[2]
Referencias
Bañuelos, S. (1996). La actividad
física orientada a la salud. Madrid: Biblioteca Nueva.
Devis,
J. (2000). Actividad física, deporte y salud. Barcelona: INDE.
Gauvin,
L. W. (1994). Actividad física, fitness y salud: investigación y práctica.
Illinois: Towar
Activie Living.
Shephard, R. (2001). Medicina y ciencia del deporte. Illinois:
Fitness and Health.
Estrategia mundial sobre régimen alimentario,
actividad física y salud, https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_olderadults/es/
Organización mundial de la
salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
[1] Estrategia
mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud, https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_olderadults/es/
[2] Organización
mundial de la salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
Tema:
“Importancia de la
práctica de la Actividad Física en el Adulto mayor”.
Referencias
Bañuelos, S. (1996). La actividad
física orientada a la salud. Madrid: Biblioteca Nueva.
Devis,
J. (2000). Actividad física, deporte y salud. Barcelona: INDE.
Gauvin,
L. W. (1994). Actividad física, fitness y salud: investigación y práctica.
Illinois: Towar
Activie Living.
Shephard, R. (2001). Medicina y ciencia del deporte. Illinois:
Fitness and Health.
Estrategia mundial sobre régimen alimentario,
actividad física y salud, https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_olderadults/es/
Organización mundial de la
salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
[1] Estrategia
mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud, https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_olderadults/es/
[2] Organización
mundial de la salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity

